Senador republicano durante 10 años; se hizo famoso por sus investigaciones sobre personas en el gobierno de Estados Unidos y otros sospechosos de ser agentes comunistas infiltrados en la Administración pública o en el Ejército. Con el apoyo de los elementos más conservadores del Senado instigó una cruzada anticomunista, auto titulándose como defensor de los auténticos valores americanos.
Su caza de brujas coincidió con los años más duros de la Guerra Fría y sus efectos se dejaron sentir en todas las capas de la sociedad norteamericana: políticos, intelectuales, científicos, artistas de cine y de teatro fueron investigados y perseguidos. Cuando pretendió, en 1954, ampliar sus investigaciones a las filas del Ejército su partido dejó de apoyarle y acabó su carrera política.