2.4.3. Dinastías africanas: Almorávides y Almohades (Siglo XII)
El imperio Almorávide (1086-1145):
En 1085 cae Toledo en manos de Alfonso VI de Castilla y León. El resto de las taifas se ven amenazadas y buscan ayuda de los almorávides. Estos eran un movimiento de renovación religiosa del Islam impuesto entre las tribus bereberes del Atlas marroquí y que crean un poder político con capital en Marrakesh.
La llamada de los musulmanes españoles es la excusa para desembarcar en la Península y eliminar los reinos de taifas. El imperio almorávide duró pocos años debido a la corrupción, el aumento de impuestos, el avance cristiano (en 1118 es reconquistada Zaragoza) y porque el Magreb fue conquistado por nuevas tribus bereberes, los almohades.
Los almohades (1147-1248):
Tardaron en controlar Al-Ándalus, por lo que se vuelve a hablar de segundas taifas. Hasta 1195 mantienen la unidad andalusí, derrotan a los cristianos en Alarcos. Después de la derrota de los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212 el imperio almohade se desmoronó por una crisis interna (descontento popular, aumento de la presión fiscal, falta de soldados) y por la mayor ofensiva de los reinos cristianos que en cincuenta años redujeron el territorio islámico de la península a menos de su sexta parte: Fernando I de Castilla conquista el valle del Guadalquivir y Jaime I el Conquistador se hace con Valencia y Baleares.
Ambos pueblos eran igualmente rigoristas en materia religiosa y rechazaban el gusto por el lujo de los reinos taifas.
De los almorávides no han quedado obras de importancia, de los almohades sí, sobre todo en la ciudad donde establecieron su capital: Sevilla. De esta época son las Giralda (antiguo minarete de la mezquita mayor) y la Torre del Oro (albarrana que reforzaba la defensa del Alcázar al lado del río).
Las características principales de la arquitectura almohade son:
- Empleo masivo del ladrillo.
- Preferencia del pilar frente a la columna como elemento sustentante.
- Utilización del arco túmido (de herradura apuntado).
- Sobriedad decorativa en la que destacan los paños de sebka (red de rombos por superposición y entrecruzamiento de arcos lobulados) y la cerámica vidriada.