5.1. El cientifismo
Observad con atención el siguiente vídeo; en él se explica el enamoramiento como el resultado de la acción de tres neurotransmisores o sustancias químicas que actúan en nuestro cerebro: la serotonina, la dopamina y la norepinefrina. Podría dar la impresión de que el amor no es más que una conducta química cerebral. Si pensáramos de esa manera, estaríamos incurriendo en el cientifismo reduccionista, esto es, estaríamos reduciendo la experiencia amorosa a un mero conjunto de reacciones químicas.
Desde luego, no podemos poner en duda que el enamoramiento tiene que ver con la acción de esos neurotranmisores. Pero podemos preguntarnos, como se hace al final del vídeo; ¿realmente todo es cuestión de química?
Numerosas veces aceptamos acríticamente cualquier afirmación solo porque lleva el “marchamo” de científica. Y llegamos al absurdo de creer que solamente lo que ha sido demostrado científicamente es real. Esta postura es el cientificismo. El cientificismo consiste en extrapolar el conocimiento científico, sacarlo de su contexto y convertirlo en fuente de “verdades absolutas”.
Sin embargo, la ciencia es una forma de conocimiento riguroso y fiable. Y lo es porque, por una parte, abandona toda pretensión de ser definitivo y absoluto y, también, porque el trabajo científico se somete siempre, con cierta humildad, al tribunal de los hechos. Es decir, que es su misma falta de pretensiones lo que convierte a la ciencia en una herramienta tan poderosa.
El cientificismo rompe con ese sentido escéptico y abierto de la verdad, pudiendo adoptar distintas formas:
Cientifismo metafísico, para el que las ciencias experimentales (que tienen como modelo la física y las matemáticas) son capaces de proporcionar al ser humano un saber completo, capaz de resolver los grandes problemas de la vida. Cientifismo metodológico, para el que solamente el método experimental produce conocimientos fiables, considerando poco rigusosos los métodos externos al ámbito científifo. Cientifismo reduccionista, para el que todos los fenómenos humanos (incluso los morales, espirituales o existenciales) pueden ser explicados o reducidos a fenómenos suceptibles de ser estudiados por las ciencias naturales.
"La situación actual de la ciencia o razón física resulta bastante paradójica. Si algo no ha fracasado en el repertorio de las actividades y ocupaciones humanas, es precisamente ella cuando se la considera circunscrita a su genuino territorio, la naturaleza. En este orden y recinto, lejos de haber fracasado, ha trascendido todas las esperanzas y, por vez primera en la historia, las potencias de realización, de logro, han ido más lejos que las de la mera fantasía. La ciencia ha conseguido cosas que la irresponsable imaginación no había siquiera soñado. El hecho es tan incuestionable, que no se comprende, al pronto, cómo el hombre no está hoy arrodillado ante la ciencia como ante una entidad mágica. Pero el caso es que no lo está, sino, más bien al contrario, comienza a volverle la espalda, No niega ni desconoce su maravilloso poder, su triunfo sobre la naturaleza; pero, al mismo tiempo, cae en la cuenta de que la naturaleza es sólo una dimensión de la vida humana, y el glorioso éxito con respecto a ella no excluye su fracaso con respecto a la totalidad de nuestra existencia." (José Ortega y Gasset (1935), Historia como sistema).
Ortega califica la situación de la ciencia como paradójica. ¿Por qué? Por que en ella hay algo que nos asombra y algo que nos decepciona. Nos asombran sus logros y éxitos, que superan todo lo que podíamos haber imaginado. Pero nos decepciona su fracaso con respecto a la totalidad de la existencia humana, asunto sobre el que calla.
Para Ortega las ciencias físico-matemáticas tienen un territorio propio: el de la naturaleza. Y es en ese territorio donde basan su éxito. Pero, el ser humano no es solo naturaleza, no es solo un objeto en un mundo de objetos, sino un sujeto que vive y busca el sentido de su vida. Y es ahí donde la ciencia calla.
¿Qué alternativa propone Ortega ante el fracaso de la ciencia? Para responder a esta pregunta haz clic en el botón inferior.
- Consiste en convertir el conocimiento científico en verdad absoluta que aceptamos acríticamente.
- Puede ser metafísico, metodológico o reduccionista.
- Ha sido criticado por muchos autores, entre ellos el español Ortega, que señala el fracaso de las ciencias naturales ante los problemas de la existencia humana.