2. Éticas formales: dialogando con Kant
Si el problema de la ética material radica en el dirigismo, el inconveniente de la ética formal radica en la omnisciencia. Y es que las éticas formales aspiran a ser universales, válidas en cualquier circunstancia y para todos los seres humanos de cualquier época histórica.
Un ejemplo de ética formal nos lo proporciona el filósofo Inmanuel Kant. Para este ilustrado alemán la ética formal genera autonomía, pues los postulados morales no dependen de más autoridad que la que emana del individuo, el cual se da a sí mismo y racionalmente sus propias normas.
Por tanto, para Kant, lo importante no es que nos digan lo que debemos hacer, sino la necesidad de dotar de universalidad a nuestras normas de comportamiento, siempre en torno y a partir de una idea común de bien.
| Escuela | Autor | Cómo define el bien | Cómo prescribe alcanzar el bien |
| Ética formal kantiana | Kant | Lo único moralmente bueno es actuar conforme al sentido del deber. | A través del imperativo categórico: actúa de tal forma que puedas desear sin contradicción que tu máxima se torne ley universal. |
| Ética discursiva | Habermas | Una norma es moral si es aceptable para la comunidad de diálogo. | Las normas morales deben ser consensuadas entre los miembros de toda la comunidad a través de un diálogo libre entre iguales. |
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Imágen 6. Autor: Desconocido.
Dominio público |
Ahora, imaginemos un diálogo con Kant, el autor de la teoría ética formal más conocida y estudiada.
Pregunta: Usted ha criticado las llamadas éticas materiales, y defiende la superioridad de una ética "formal". ¿Por qué cree que es superior la ética formal?
Respuesta: Las llamadas éticas materiales se basan en la búsqueda de una recompensa para el sujeto: placer, felicidad, bienestar... Son éticas condicionadas, es decir, sus normas dependen de un objetivo buscado. Pero una ética formal no depende de un objetivo. Su finalidad no es obtener placer o felicidad, que al fin y al cabo son metas condicionadas, sino definir lo que es bueno en sí mismo, lo que está bien independientemente de sus consecuencias o logros.
Pregunta: Pero eso del bien en sí mismo, ¿no es demasiado abstracto y formal?
Respuesta: Sí, lo es. Pero ¡ésa es su mejor virtud! Una ética de la felicidad, por ejemplo, como la aristotélica, depende de las circunstancias. Es circunstancial, y por eso sus normas no son universales, válidas para todos, en todas las circunstancias, ya que cambian según las circunstancias. Pero una ética formal no cambia según las circunstancias. Es universal. Válida para todos. No nos dice qué debemos hacer, sino qué criterios deben cumplir nuestras normas para que expresen el deber moral. Así pues, las normas de mi teoría ética son imperativos categóricos, es decir, que no dependen de circunstancias. Por ejemplo, los mandatos de una ética material dicen: "si quieres ser feliz, debes hacer esto o lo otro". Dependen de los logros. Los mandatos formales dicen cómo deben ser tus normas. Por ejemplo: "actúa de tal manera que puedas desear sin contradicción que la máxima de tu acción se torne sin contradicción norma universal". Otra manera de expresarlo sería: "obra de tal manera que no utilices a ningún ser humano como un medio para un fin, sino como un fin en sí mismo". No nos dice qué debemos hacer, sino que ofrece un criterio formal. ¿Entiende?
Pregunta: Creo que sí... Pero pienso que, quizás, sus normas, o imperativos categóricos, son demasiado estrictos e inhumanos al pretender no tener en cuenta los logros y objetivos. Por ejemplo, si yo ayudo a alguien porque así me siento feliz, según usted, esa acción no es moralmente buena. Solamente sería moralmente buena si le ayudase por sentido del deber. ¿No le parece una ética fría e inhumana?
Respuesta: ¡En absoluto! Es desinteresada, no fría. Además, no prohíbe ayudar a otros por un deseo de felicidad. Solamente dice que eso no es actuar de una forma éticamente correcta. Ya sé que mi ética es difícil de seguir, pero en realidad eso indica que es una ética verdaderamente pura, autónoma, garantía de racionalidad. Señala en qué dirección deben ir nuestros esfuerzos...
Pregunta: ¿Y si no se consigue llegar a esa pureza, ya que el ser humano está por naturaleza movido por deseos y pasiones?
Respuesta: Entonces, solamente cabe pensar que la tarea de la ética, esa perfección formal que es actuar por amor al sentido del deber, ya que no es posible alcanzarla en esta vida, tal vez sea una tarea para la eternidad.
- La ética formal kantiana se expresa mediante el imperativo categórico, que es una norma formal que aspira a expresa rla esencia del deber ético.
- Las dos formulaciones del imperativo categórico son: "actúa de tal modo que puedas desear sin contradicción que la máxima de tu acción se torne ley universal", o bien: "actúa de tal modo que nunca consideres a un ser humano como un medio para un fin, sino como un fin en sí mismo".
“Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto más reiterada y persistentemente se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado que está sobre mí y la ley moral que hay en mí.”
(I. Kant, Crítica de la Razón Práctica)
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Es una norma que expresa lo que debemos hacer para conseguir determinado fin.
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Es el criterio que deben cumplir nuestras normas para que expresen verdaderamente el deber ético.
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Expresa qué debemos hacer en todos los casos, es una norma que detalla paso a paso todas nuestras acciones. Por eso, es irrealizable.
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