Ciencias de la Naturaleza
2º - Ciencias de la Naturaleza
2.4 Fotosíntesis y respiración

La respiración la realizan los seres vivos en cada una de sus células como medio para obtener energía. En este proceso es imprescindible la presencia de oxígeno.

Se puede definir la respiración celular como el proceso de oxidación de la materia orgánica, principalmente glúcidos y lípidos, para extraer la energía que contienen. En el proceso también se genera dióxido de carbono y agua.

Glucosa + O2  —► H2O + CO2 + energía química

A diferencia de la fotosíntesis, la respiración celular se realiza tanto de día como de noche, gracias a que no requiere la presencia de luz solar, porque todos los seres vivos necesitan un aporte continuado de energía.

Para que se produzca el proceso deben llegar a cada célula los nutrientes y el oxígeno. En el caso de los animales, los nutrientes y el oxígeno los transporta el aparato circulatorio; en las plantas lo hacen los vasos conductores.

El orgánulo que se encarga de la respiración celular es la mitocondria. Así, se puede decir que la mitocondria es la central energética de las células. Cuanto mayor es la actividad de una célula mayor número de mitocondrias tiene. En la figura se muestra el interior de una mitocóndria de manera simplificada.

Como resultado de la respiración, se desprende dióxido de carbono que debe ser eliminado por la célula. En los animales se elimina mediante el aparato respiratorio; en las plantas a través de los estomas.

La energía que se obtiene en la respiración es utilizada para fabricar las sustancias que necesita para formar sus estructuras, crecer, llevar a cabo las funciones vitales, etc También, parte de la energía se almacena en forma de sustancias de reserva (almidón, glucógeno, aceites, etc …).

Fermentación

La fermentación es un proceso de obtención de energía que, a diferencia de la respiración, no requiere oxígeno, aunque proporciona una menor cantidad de energía.

Algunos organismos, como las levaduras y algunas bacterias, obtienen la energía únicamente por fermentación, sin recurrir a la respiración. Entre ellos se pueden citar la levadura del pan o la cerveza y las bacterias del yogur.

También los seres vivos que respiran recurren a la fermentación cuando no hay oxígeno disponible. Por ejemplo, nuestras células musculares, cuando realizamos un ejercicio muy intenso, requieren grandes cantidades de energía, que no puede ser obtenida por respiración. En esos casos, se produce un proceso de fermentación dentro de nuestros músculos, que aporta la energía necesaria y produce como resultado ácido láctico (causa de las agujetas que todos hemos sufrido).