Gobierno de Aragón
Ciencias de la Naturaleza
3º - Ciencias de la Naturaleza
2.1. El aparato reproductor

El aparato reproductor masculino

El aparato reproductor masculino es el encargado de producir los gametos masculinos o espermatozoides y las hormonas sexuales. Además, participan en el proceso de fecundación.
 
La siguiente imagen muestra las partes de las que consta el aparato reproductor masculino.
     
    
  • Testículos. Son dos órganos constituidos por numerosos tubos seminíferos enrollados, en cuyo interior se producen los espermatozoides. Los testículos también producen la testosterona (hormona sexual masculina). Se alojan fuera de la cavidad abdominal, en una bolsa denominada escroto.
  • Vías reproductoras: Son el epidídimo, que almacena los espermatozoides mientras maduran y adquieren capacidad para moverse, y los conductos deferentes, que transportan los espermatozoides hacia la uretra que atraviesa el pene. A diferencia del aparato reproductor femenino, la uretra masculina forma parte también del aparato excretor.
  • Próstata y vesículas seminales. Son glándulas unidas a las vías reproductoras. Elaboran secreciones que permiten la maduración y el desplazamiento de los espermatozoides. El conjunto de los espermatozoides y de estas secreciones constituye el semen o esperma.
  • Pene. Es el órgano externo que permite depositar los espermatozoides en la vagina femenina. Está formado por tejido eréctil que durante la excitación sexual se dilata por el gran aflujo de sangre, y produce la erección. El extremo del pene, o glande, está protegido por un repliegue de la piel fino y móvil denominado prepucio.
Los espermatozoides son los gametos masculinos que aportarán los genes del padre al futuro embrión. Son células móviles que constan de tres partes:
  • Cabeza: contiene el núcleo con los 23 cromosomas aportados por el padre y el acrosoma, un orgánulo con enzimas que le permiten penetrar en el óvulo.
  • Pieza intermedia: contiene numerosas mitocondrias que aportan la energía necesaria para moverse.
  • Cola: es un flagelo que permite el movimiento.
La producción de espermatozoides comienza en la pubertad, alrededor de los trece años, y continúa durante toda la vida, aunque va decreciendo con la edad. Se pueden fabricar miles de ellos cada día, y se almacenan en el epidídimo hasta el momento de la expulsión.
 
 
Espermatozoides alrededor del óvulo
Para desarrollarse, los espermatozoides necesitan una temperatura ligeramente inferior a la corporal. Por esta razón, los testículos se alojan fuera de la cavidad abdominal.
 
En cada eyaculación se expulsan entre 200 y 300 millones de espermatozoides. Dentro del aparato reproductor femenino pueden permanecer vivos hasta 5 días, tiempo en el que puede producirse la fecundación.
 
Si no hay eyaculaciones, el esperma es reabsorbido, no afectando por ello a la capacidad de producir nuevos espermatozoides, ni a la actividad sexual.