
Palabras para vivir II

El Romanticismo tiene como elementos principales la libertad de creación, el subjetivismo y el individualismo, la importancia de los sentimientos, las emociones, las pasiones (incluidas la pasión patriótica y religiosa), la excelencia de la imaginación y la fantasía, el instinto frente a la razón y las situaciones límites frente al equilibrio.
En poesía Bécquer, Rosalía de Castro, Espronceda y Campoamor... renovaron la poesía del neoclasicismo centrándose en los sentimientos amorosos, patrióticos y los personajes marginales, exóticos o heroicos.
En prosa, la afilada crítica de Larra se convirtió en un modelo de periodismo en el que se sumaba el costumbrismo y el análisis lúcido de la realidad. También los relatos fantásticos y de imaginación como las Leyendas de Bécquer ahondan en el 'espírito romántico' que inunda toda Europa en el siglo XIX.