
Palabras para vivir II

Tipos de descripción
Estos son diferentes tipos de descripciones literarias:
Prosopografía: La descripción se limita a la fisonomía de la persona, su constitución corporal, su indumentaria u cualquier otro aspecto o detalle que ayude a hacerse una idea de cómo es esa persona
Letamendi era un señor flaco, bajito... Escuálido.. con melenas grises y barba blanca.. Tenía cierto tipo de aguilucho: la nariz corva.. Los ojos hundidos y brillantes.. se veía en él un hombre que se había hecho una cabeza.. como dicen los franceses... Vestía siempre levita algo entallada... y llevaba un sombrero de copa de alas planas.. de esos sombreros clásicos de los melenudos profesores de la Sorbona...
Etopeya: se describen el carácter y los sentimientos de una personaje
Sin confesárselo, sentía a veces desmayos de la voluntad y de la fe en sí mismo que le daban escalofríos; pensaba en tales momentos que acaso él no sería jamás nada de aquello a que había aspirado, que tal vez el límite de su carrera sería el estado actual o un mal obispado en la vejez, todo un sarcasmo. Cuando estas ideas lo sobrecogían, para vencerlas y olvidarlas se entregaba con furor al goce de lo presente, del poderío que tenía en la mano; devoraba su presa, La Vetusta levítica, como el león enjaulado los pedazos ruines de carne que el domador le arroja
Retrato: Atiende a la caracterización de personajes de una forma más completa, tanto por sus rasgos físicos como por las características psíquicas
Mi padre se llamaba Esteban Duarte Diniz, y era portugués, cuarentón cuando yo niño, y alto y gordo como un monte. Tenía la color tostada y un estupendo bigote negro que se echaba para abajo. Según cuentan, le tiraban las guías para arriba, pero, desde que estuvo en la cárcel, se le arruinó la prestancia, se le ablandó la fuerza del bigote y ya para abajo hubo que llevarlo hasta el sepulcro. Yo le tenía un gran respeto y no poco miedo, y siempre que podía escurría el bulto y procuraba no tropezármelo; era áspero y brusco y no toleraba que se le contradijese en nada, manía que yo respetaba por la cuenta que me tenía.
Caricatura: Descripción en la que se deforman los rasgos personales de alguien con una intención crítica o humorística
Mi criado tiene de mesa lo cuadrado y el estar en talla al alcance de la mano. Por tanto es un mueble cómodo; su color es el que indica la ausencia completa de aquello con qué se piensa, es decir, que es bueno; las manos se confundirían con los pies, si no fuera por los zapatos y porque anda casualmente sobre los últimos, a imitación de la mayor parte de los hombres; tiene orejas que están a uno y otro lado de la cabeza como los floreros en una consola, de adorno, o como los balcones figurados, por donde no entra ni sale nada; también tiene dos ojos en la cara; él cree ver con ellos, ¡qué asco se lleva!
Autorretrato: Se trata del retrato de una persona realizado por ella misma. En el siguiente apartado de esta Unidad vamos a profundizar en este tipo de autodescripción, con algunos ejemplos de autoretrato en la Literatura.
Tierra de labranza. Olivos y almendros subiendo por las laderas; arboledas recónditas junto a los casales; el árbol de olor del Paraíso; un ciprés y la vid en el portal; piteras, girasoles, geranios cerrando la redondez de la noria; escalones de viña; felpas de pinares; la escarpa cerril; las frentes desnudas de los montes, rojas y moradas, esculpidas en el cielo; y en el confín, el peñascal de Calpe, todo de grana, con pliegues gruesos, saliendo encantadoramente del mar; una mar lisa, parada, ciega, mirando al sol redondo que forja de cobre lo más íntimo y pastoso de un sembrado, un tronco viejo, una arista de roca, un pañal tendido