
Palabras ajenas III

Distintas modalidades
Enunciativas o asertivas: El emisor sólo expone un hecho sin intervenir en él sus propias emociones. El enunciado puede ser afirmativo o negativo.
La función del lenguaje que predomina en este tipo de oraciones es la representativa o referencial.
Interrogativas: El emisor plantea una pregunta al receptor ¿Han detenido ya al culpable?
Las interrogativas pueden ser directas o indirectas. Las interrogativas directas formulan una pregunta que se marca con signos de interrogación: ¿Ha llegado ya el tren? / ¿Dónde estuviste ayer? / ¿Cuánto vale este libro?
Las interrogativas indirectas no se marcan con signos de interrogación, y van introducidas por un verbo de conocimiento o dicción: Pregúntale si ha llegado el tren/ Dime dónde estuviste ayer. /Quisiera saber cuánto vale este libro.
Por otra parte, las oraciones interrogativas directas pueden ser totales o parciales. En las totales el hablante pregunta por todo el contenido de la oración; la respuesta del interlocutor sólo puede ser afirmativa (si) o negativa (no).
En las interrogativas parciales, la pregunta se limita a un elemento concreto de la oración, marcado por un pronombre o adverbio interrogativo. La respuesta deberá contener la información requerida. ¿Quién ha llamado? ¿A qué día estamos?
La función del lenguaje predominante en las oraciones interrogativas es la apelativa.
Exclamativas: El emisor expresa sentimientos, emociones producidas ante el enunciado. También pueden ser afirmativas o negativas.
¡¡Nos ha tocado la lotería! ¡Qué frío hace en la calle¡ ¡Cuánto me acuerdo de ella!
La expresividad en estas oraciones se marca con los signos de puntuación que corresponden a la exclamación. También es muy habitual que se utilicen enunciados no oracionales entre estos signos de puntuación: ¡Qué bien!