
Palabras ajenas III

Distintas modalidades
Exhortativas o imperativas: El emisor quiere influir en la conducta del receptor. Se expresa una orden, una petición, un ruego..
Para indicar orden se emplea el llamado modo imperativo. Ven aquí ahora mismo. Abrid la ventana. No obstante, si se trata de un ruego, prohibición o deseo... suele aparecer el subjuntivo. No te vayas. No abráis la ventana.
En las oraciones exhortativas predomina la función apelativa o conativa del lenguaje.
Desiderativas o optativas: Expresan el deseo de que ocurra el contenido del enunciado. La posibilidad de que ocurra o no hace que también se denominen optativas.
¡Ojala apruebes el examen!
Que os vaya bien.
Quiera Dios que no le pase nada.
¡Si ella me quisiera...!
A veces se recurre a enunciados no oracionales, como los siguientes: ¡Buena suerte! ¡Enhorabuena!
La función del lenguaje que predomina es la expresiva.
Dubitativas: Expresan duda o posibilidad y por lo tanto suelen utilizar adverbios de duda en su enunciado.
Se construyen en futuro o condicional o mediante perífrasis verbales: Serán las ocho de la tarde.
Serían las ocho.
Debe de ser ya la hora de salir.
Puede que te llame esta tarde.
Obtendría mejores resultados con una maquinaria más moderna.
En este tipo de oraciones predominan las funciones expresiva y representativa.
¡Por favor, sal de ahí! (Exclamativa y exhortativa)
¿Me habré equivocado? (Interrogativa y dubitativa)/
Ojala lleguen las vacaciones! (Desiderativa y exclamativa). No sé si debo llamarle a estas horas (Dubitativa y enunciativa).