1º -  Ciencias Sociales 
De las primeras ciudades a los imperios
 

Imperios de Acad y Babilonia

Imperio Acadio

La dominación de unos pueblos por otros ha sido habitual en el desarrollo histórico. Las ciudades-estado sumerias sufrieron la invasión de un pueblo que fue desarrollándose paralelo a ellos: los acadios.

La época acadia duró dos siglos y su importancia radica en que es la primera vez en la Historia que podemos hablar de un imperio que fue conformado a partir de las conquistas de sus soberanos, ello supone la imposición de una cultura que se mezcla con las autóctonas.

El Imperio Babilónico

Pueblos nómadas conquistaron Mesopotamia y siguieron desarrollando algunas ciudades-estado. Una de ellas, Babilonia, situada a las orillas del río Eúfrates, acabó siendo la principal ciudad de un nuevo imperio: el Babilónico que unificó toda esta región.

El más conocido de sus gobernantes fue el rey Hammurabi, durante su reinado se redactó el primer código de leyes, que lleva su nombre. La norma está basada en el castigo, y su fundamento era el ojo por ojo y diente por diente. El código relaciona a la monarquía con la divinidad, como puede comprobarse en la estela donde el monarca recoge el texto de la ley de dios, así pues se trata de una ley de inspiración divina.

Estela de HammurabiblancoDetalle Hammurabi

 
Completa el texto
El rey creó un código de leyes basado en el . Dado que las leyes eran de origen , tenían que ser acatadas por el pueblo.


 
Línea del tiempo

En la imagen tienes la línea del tiempo de las civilizaciones que se desarrollaron en Mesopotamia.
 
Abre la línea para situar esta civilización cronológicamente.

Línea del tiempo

Sargón

Resulta curioso cómo las historias legendarias se parecen. La leyenda biográfica de Sargón, rey Acadio, dice que su madre, una sacerdotisa, lo puso en una cesta que echó al río Éufrates, de donde fue rescatado por alguien de la corte. Desde luego, recuerda mucho a Moisés. También lo recuerda la continuación de la historia, cuando Sargón, que ocupaba un cargo en la corte, acabó sublevándose contra el rey.
 
Leyendas aparte, el monarca dividió el territorio en provincias para facilitar su gobernabilidad, dadas las malas comunicaciones, y puso al mando de cada una de ellas a un gobernador.

La estela de Hanmurabi

En la primera imagen puedes ver la estela de Hanmurabi, que recoge el código legal que lleva su nombre. Se trata de un bloque de más de dos metros de alto que muestra, además del texto legal, el momento en el que el dios Shamash (dios del Sol y la Justicia), sentado y coronado con una tiara con cuernos (símbolo de divinidad), entrega la ley al rey (otras religiones también recogen el momento en el que su dios otorga las leyes).
 
Existieron varias copias repartidas por el territorio para divulgar el código.