Las fuentes de energía no renovables

No renovables, que son aquellas que se agotan al ser utilizadas. Son las que se llevan utilizando muchos años, y cuya transformación en energía y la posterior utilización de la misma tiene importantes efectos nocivos sobre el medio ambiente, especialmente por la contaminación atmosférica que ocasiona y por los residuos que genera.
- Carbón. Formado por la petrificación de grandes masas de árboles durante millones de años. Los tipos de carbón son: antracita, lignito, hulla y turba. Su extracción la realiza la minería. Su consumo ha descendido por: alto coste de la extracción, alto nivel de contaminación y disminución de los recursos. Los principales países productores son China, Rusia, la India y Estados Unidos.
- Petróleo. Es una roca líquida formada por la descomposición de restos orgánicos. Se extrae a través de pozos o plataformas marinas. Se transporta a través de oleoductos o grandes petroleros. Posteriormente se refina y convierte en carburantes (que se utilizan para producir electricidad o para su consumo directo), como gasolina o gasóleo, en lubricantes para motores, en gases, etc. Es actualmente la principal fuente de energía. Es altamente contaminante. Los principales exportadores mundiales son Rusia y Arabia Saudí, seguidos por los Emiratos Árabes Unidos, Noruega, Irán y la Unión Europea.
- Gas natural. Tiene el mismo origen que el petróleo. Se transporta por gasoductos y posteriormente se utiliza para producir electricidad o para transformarlo en gas butano, propano u otros. Su consumo ha experimentado un fuerte crecimiento por la existencia de mayores reservas que de petróleo, por su facilidad de transporte y por su bajo índice de contaminación. Los principales productores y exportadores son Rusia, Estados Unidos, Argelia, etc.
- Minerales nucleares. Se obtiene a partir de minerales radioactivos, como el uranio y el torio, que se transforman en electricidad en centrales nucleares. Es la fuente con mayor capacidad para producir energía, aunque presenta importantes riesgos medioambientales:
- Los residuos del uranio y del torio, una vez utilizados como fuente energética, son radiactivos durante cientos de años, lo que obliga a complejos y caros sistemas de almacenamiento, que además mantienen el riesgo de contaminación.
- Los riesgos que supone el riesgo de averías y fugas en las centrales nucleares.