2. Temas e interpretaciones
María siente curiosidad por conocer alguna de las muchas adaptaciones cinematográficas que se han hecho sobre Hamlet, así que acude a la videoteca -la sección de la biblioteca donde están las películas en DVD- para ver cuál puede tomar prestada. Encuentra varias, algunas en versión original y otras dobladas al castellano. Finalmente, escoge la película dirigida e interpretada por Kenneth Branagh en 1996, quien traslada la acción de Hamlet al siglo XIX y reproduce su texto íntegro.
Escucha atentamente este célebre monólogo (Acto III, Escena I):
¿Qué temas, fundamentales en Hamlet,
se pueden deducir de estas palabras?
Hamlet sigue en muchos aspectos las convenciones de la tragedia de venganza, muy popular en el período isabelino. Sin embargo, su mayor originalidad reside en que Shakespeare consigue interiorizar los conflictos, de modo que los temas fundamentales se manifiestan tanto en el desarrollo de la acción y en el comportamiento de los personajes como en sus pensamientos expresados en monólogos y diálogos.
En torno al tema principal, que es el deseo de venganza, se entrelazan o subordinan otros temas de gran relevancia:
- La ambición de poder, causante de las intrigas palaciegas -tan frecuentes en el momento histórico en que se escribe la obra- que desembocarán en la traición y en el fratricidio cometido por Claudio.
- La inconsistencia de los afectos humanos, patente en el comportamiento voluble de Gertrudis, que se casa con su cuñado poco tiempo después de haber muerto su marido.
- El honor, directamente relacionado con el tema principal, ya que la traición o la ofensa mancillan el honor familiar, lo cual exige venganza según un código de honor comúnmente aceptado en la época.
- La locura, que está directamente relacionado con el tema de la responsabilidad del individuo sobre sus actos; Hamlet finge su locura ante la corte para retrasar sus decisiones y no levantar sospechas; pero Ofelia cae en una locura real por la que no es responsable de su comportamiento.
- La muerte, que está presente a lo largo de la obra según distintas perspectivas: producto del crimen (muerte del rey Hamlet), accidente (muerte de Polonio), inexorable destino (Ofelia, Hamlet etc.), solución a la angustia (pensamientos de Hamlet, suicidio de Ofelia), abismo desconocido (Espectro, reflexiones de Hamlet...).
En las acciones que parecen paralelas a la acción principal, pero que finalmente convergen con ella, se pueden observar algunos temas secundarios:
- El amor, un sentimiento ambivalente en esta tragedia, ya que Hamlet lo supedita a intereses que considera prioritarios y actúa con crueldad, mientras Ofelia, sin embargo, vive ese aparente desamor con un desconcierto que la conduce a la locura.
- De nuevo aparece el honor, encarnado ahora en Laertes, quien también pretende restituirlo tras la muerte de Polonio, su padre, y posterioremente de Ofelia, su hermana.
- La rivalidad política y la guerra, que en la obra se concreta en las luchas entre Noruega y Dinamarca. Esta rivalidad se percibe como legítima y limpia, frente a las corruptelas de la corte; y, al final, Fortimbrás, príncipe de Noruega, se hará con la soberanía del reino de Dinamarca.
Todos estos temas se desatan en fuerzas opuestas: lealtad/deslealtad, fidelidad/traición, amor/odio, falsedad/autenticidad, apariencia/realidad, razón/instinto. Estas dualidades originan desgarradoras contradicciones en el personaje protagonista, quien se ve sumido en dudas casi constantemente. Sus vacilaciones remiten a una duda profunda sobre el ser y la existencia que amenaza con paralizarle y sumirle en una angustia vital que le hace desear la muerte.
Por
eso en esta obra, el tema último hacia el que apuntan todos los demás y que es
encarnado por su protagonista es el dilema entre dejarse arrastrar por el destino y no intervenir o ejercer la libertad individual y actuar, que se traduce en la duda entre la inacción y la acción.
HAMLET.- Sin embargo vivís en el hedor
de un lecho de sudor infecto;
en una ciénaga de corrupción, gozándoos
y haciendo el amor entre inmundicias.REINA.- ¡No me habléis así!
Vuestras palabras se clavan como dagas en mi oído.
¡Basta, mi dulce Hamlet!
Inconsistencia de los afectos humanos | |
Honor
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Locura
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Duda | |
REY.- ¿Cómo estáis, gentil Ofelia?
OFELIA.- ¡Bien! Que os lo premie Dios... Dicen que era hija del panadero la lechuza... ¡Señor, señor! Lo que somos, lo sabemos; no sabemos, sin embargo, lo que podemos ser... Dios bendiga vuestra mesa.
Honor
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Amor
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Locura
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Ambición de poder
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