
UD4. Las personas y la salud. Alimentación y nutrición humanas

La dieta equilibrada
La dieta es la cantidad y el tipo de alimentos que consumimos. No es constante, sino que varía según diversas circunstancias, como la edad, la estación del año o el país en el que vivimos.
Una dieta puede ser saludable o, por el contrario, puede causarnos trastornos e incluso, ser responsable de diversas enfermedades.
La dieta equilibrada es una dieta saludable que proporciona al organismo la cantidad adecuada de energía y de los distintos tipos de nutrientes.
Recomendaciones para seguir una dieta equilibrada:
Hay que diversificar los alimentos que se ingieren, y tomarlos en la proporción adecuada, de modo que contengan los nutrientes necesarios, pero no sobrepasen nuestras necesidades energéticas. Se aconseja tomar:
Un 15 % de proteínas, obtenidas de alimentos de origen animal y vegetal.
Un 60 % de glúcidos, obtenidos de alimentos ricos en estos nutrientes.
Un 25 % de lípidos.
Al menos, la mitad de las grasas deben proceder de pescados azules y aceites vegetales (oliva, girasol, soja), y se debe reducir el consumo de alimentos ricos en grasas animales y colesterol.
Es preciso realizar cuatro o cinco comidas al día para facilitar la absorción de los nutrientes. El desayuno, la primera de ellas, debe ser abundante, con alimentos de dos o más grupos.
Hay que evitar los alimentos precocinados y excesivamente refinados ya que en su elaboración han perdido muchos nutrientes. En cambio, es aconsejable consumir cereales integrales, que conservan las vitaminas, las sales minerales y la fibra, que se pierden durante el refinado.
Informe sobre los inconvenientes de algunos tipos de dietas. Está tomado de la página de la Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (SENBA).
Esta pirámide de la alimentación está editada por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC)
Es un componentes de los vegetales que nuestro organismo no puede digerir. Por este motivo, favorece el paso de los alimentospor el tubo digestivo, y aumenta el volumen de las heces. Algunos de sus efectos para la salud son:
Previene el estreñimiento, e incluso, el cáncer de colon.
Reduce la absorción del colesterol de los alimentos, ayudando a impedir la aparición de enfermedades del aparato circulatorio.