
UD1. Estructura y propiedades de las sustancias


Comenzaremos con un breve recordatorio de los modelos atómicos.
Según el británico John Dalton, quien a principios del siglo XIX elaboró la primera teoría atómica, los átomos eran una especie de diminutas bolas compactas que no podían dividirse en partes más pequeñas.

Joseph John Thomson, otro británico, al descubrir en 1897 la primera partícula subatómica, el electrón, demostró que los átomos tenían partes más pequeñas.

Fue también un científico británico, Ernest Rutherford, el que al lanzar las partículas emitidas por una sustancia radiactiva sobre una lámina de oro dedujo la existencia de los núcleos atómicos. Según su modelo, los átomos son como sistemas planetarios microscópicos, con un núcleo central de tamaño minúsculo en relación al tamaño del átomo, donde se halla casi toda la masa del átomo (protones y neutrones), y una envoltura de electrones orbitando alrededor.

Dos años después, en 1913, el físico danés Niels Bohr, tratando de explicar las características de la luz emitida por los diferentes elementos cuando se sometían a descargas eléctricas, modificó el modelo de Rutherford. En el modelo atómico de Bohr los electrones siguen orbitando al núcleo, pero sólo pueden hacerlo en unas órbitas o capas determinadas.
Descubrimientos posteriores hicieron que este modelo se fuera haciendo más complicado. Había órbitas elípticas, en las capas existían subniveles . . .
Aquí podrás conocer con más detalle la evolución histórica de los modelos atómicos.