Fricción por rozamiento

Las fuerzas de rozamiento nos acompañan siempre y quizás, por ese motivo, no pensamos en ellas. Están presentes en casi todas las acciones cotidianas de la vida.
Si tienes un bolígrafo en la mano, ¿por qué no se cae? Por el rozamiento entre tu mano y el bolígrafo. Piensa en lo que sucedería si tu mano y el bolígrafo estuvieran empapados en aceite de motor.
Cuando quieres caminar necesitas que haya suficiente rozamiento entre el suelo y la suela de tus zapatos. ¿Qué sucedería si intentaras caminar por una pista de patinaje sobre hielo?
Uno de los grandes inventos de la humanidad, la rueda, no podría funcionar sin rozamiento. Piensa qué le sucede a las ruedas de un coche cuando hay hielo en el suelo o una mancha de aceite.
El rozamiento por fricción es una fuerza que aparece cuando intentamos deslizar un objeto sobre otro. Esta fuerza depende, lógicamente, de las superficies en contacto. Se mide con un factor denominado coeficiente de rozamiento que nos da idea de lo rugosas que son las superficies.
El coeficiente de rozamiento entre la carretera y los neumáticos será mayor en días secos que en días de lluvia. Y si la carretera se hiela, será aún menor.