
UD4. La herencia y la transmisión de caracteres

Tal como vimos por ejemplo en el caso de Drosophila, en muchos animales además de los autosomas hay una pareja de cromosomas que son diferentes en el macho y en la hembra. Se llaman cromosomas sexuales o heterocromosomas y son responsables de ese conjunto complejo de caracteres que llamamos sexo. En uno de los sexos hay dos heterocromosomas homólogos (sexo homogamético) y en el otro, dos cromosomas sexuales diferentes entre sí, es decir no homólogos. Este último (sexo heterogamético) determinará si los descendientes serán machos o hembras puesto que podrá formar dos tipos de gametos para ese carácter, mientras el sexo homogamético siempre producirá un solo tipo. En la especie humana y en los mamíferos, anfibios y ciertos peces los individuos de sexo femenino tienen dos cromosomas homólogos (XX) y los de sexo masculino dos diferentes (XY) En las aves o las mariposas los machos son homogaméticos (ZZ) y las hembras heterogaméticas (ZW)
En nuestra especie, el cromosoma Y es mucho más pequeño y contiene muchos menos genes que el X. Ambos heterocromosomas tienen una pequeña porción que es homóloga para poder emparejarse durante la meiosis y así realizar dicho proceso correctamente. Para compensar el mayor número de genes presentes en las mujeres debido a que tienen dos cromosomas X, uno de ellos no se expresa sino que siempre se inactiva y aparece en el borde del núcleo celular, formando el llamado corpúsculo de Barr.