La sangre humana se puede clasificar en grupos según el llamado sistema ABO. En la membrana de los glóbulos rojos existen unas proteínas que funcionan como antígenos, es decir, son reconocidas y rechazadas por el sistema inmune de una persona en cuyos eritrocitos esté ausente produciendo anticuerpos específicos para neutralizarlos, que se localizan en su plasma sanguíneo.
La herencia de los grupos sanguíneos es un caso de alelismo múltiple, una de las excepciones a las leyes de Mendel, ya que existen tres alelos posibles: IA, IB, I0, aunque cada persona sólo tiene dos de entre ellos. En lugar de haber sólo dos fenotipos, aparecen más, y no se obtienen las proporciones mendelianas esperadas. En la tabla 1 puedes ver las combinaciones posibles.
Es fácil deducir que las personas del grupo O pueden donar sangre a todos los grupos, pero sólo pueden recibirla de los de su mismo grupo. Las de los grupos A y B pueden recibir sólo de su grupo o del grupo O y pueden donarla a los de su grupo y al AB. Quienes sean de este grupo AB sólo pueden donar sangre a los pertenecientes a su mismo grupo, pero pueden recibirla de cualquiera de ellos.
Existe otro antígeno en los glóbulos rojos que se llama factor Rh y también puede provocar incompatibilidad. Pero en este caso se trata de un carácter mendeliano normal que presenta herencia dominante con sólo dos alelos posibles: El alelo R produce presencia de antígeno Rh y es dominante sobre el r que determina su ausencia. Quienes pertenecen al grupo Rh- sólo pueden recibir sangre de ese mismo tipo mientras los Rh + pueden recibir sangre tanto de tipo Rh - como de Rh +


