A veces no es fácil expresar nuestros sentimientos porque no encontramos las palabras exactas. Nos limitamos a utilizar siempre los mismos recursos, los mismos vocablos. Otras veces los callamos porque podemos sentir vergüenza o miedo. Esto desemboca, aunque no lo pensemos, en cierta incomunicación, malentendidos, o simplemente cierta sensación de frustración o soledad.
Por eso, es necesario que nos lancemos a expresar lo que sentimos, y si podemos hacerlo con las palabras y expresiones adecuadas, mejor.
Para expresar los sentimientos es necesario, no obstante, igual que a la hora de describir un objeto o a una persona, entrenarse, y seguir estas pautas:
- Igual que observamos un objeto o un paisaje, es necesario observar nuestros sentimientos, identificarlos, y distinguir sus matices: amor/afecto, admiración/respeto, frustración/desilusión.
- Es muy importante que expliquemos las causas de los sentimientos que nos invaden en muchos momentos.
- Debemos emplear con mesura las expresiones adecuadas, sin grandes exageraciones; al fin y al cabo sería una caricatura de nuestros sentimientos: lo siento, lo lamento, me gusta, me encanta, me apetece, me hace ilusión, estoy triste, estoy angustiado?
Solemos utilizar siempre los mismos adjetivos, pero podemos ejercitarnos buscando expresiones parecidas o palabras sinónimas: por ejemplo, para expresar un determinado estado de ánimo podemos utilizar diferentes palabras que, por otro lado, matizan muy diversas situaciones.
Si alguien nos ha hecho una faena, diremos que nos sentimos mal, pero podríamos utilizar también: traicionado, marginado, desilusionado, malhumorado, rabioso, desvalido?
Si alguien nos ha comunicado una buena noticia nos podremos sentir bien, o exultante, contento, gozoso, satisfecho, alegre, optimista, jovial, regocijado?