
Palabras para vivir II


Para describir personas, podemos comenzar por realizar su descripción física (prosopografía), aludiendo a su complexión, estatura, como rasgos generales, y seguir detallando, siguiendo cierto orden, describiendo la forma de su cara, y los rasgos faciales que hemos visto en el apartado anterior: nariz, ojos, boca, pelo...
Si queremos describir qué piensa, cómo reacciona, cuáles son sus sentimientos..., es decir, un repaso a su forma de ser (etopeya) deberíamos utilizar diversos adjetivos para definir y profundizar los rasgos de su carácter.
También podemos combinar ambas cosas: cómo es física y moralmente (retrato).
Aquí tienes un buen número de adjetivos para describir el físico de una persona. Si utilizas los adjetivos adecuados y además introduces cualquiera de los recursos que hemos estudiado en el apartado anterior, podrás comenzar a realizar buenas descripciones.
Cara: ancha, rolliza, amplia, afligida, cuadrada, desconfiada, chupada, dulce, dura, castigada, confiada, endurecida, curtida, triste, expresiva, fina, franca, fresca, jovial, larga, serena, llena, delgada, redonda, salvaje, seca, simpática, tranquila...
Frente: amplia, arrugada, baja, estrecha, inteligente, lisa, abombada.
Ojos: ausentes, bajos, azulados, concentrados, despiertos, duros, movedizos, fugitivos, impenetrables, inexpresivos, intensos, lagrimosos, maliciosos, muertos, negrísimos, soñadores, turbios, tristes, vivos...
Nariz: aguileña, chata, amplia, redonda, fina, larga, puntiaguda, recta, torcida...
Boca: fina, fresca, grande, dura, firme, pequeña, redonda, besucona, torcida...
Cuello: corto, fino, grueso, largo, elegante, estilizado...
Dientes: alineados, blancos, amarillentos, torcidos, desiguales...
Labios: blanquecinos, estrechos, finos, grandes, herméticos, delgados, voluptuosos, sensuales?
Mejillas: rollizas, caídas, deshinchadas, hinchadas, redondas, duras, chupada...
Cejas: arqueadas, espesas, gruesas, juntas, delgadas, separadas...
Orejas: grandes, largas, redondas, pequeñas...
Manos: ágiles, blancas, cálidas, rugosas, delicadas, finas, torpes, firmes, sensibles...
Piernas: delgadas, gruesas, enclenques, flacas, rechonchas, robustas...
Color: pálido, rosado, albino, moreno, pelirrojo, ceniza, amarillento, blanquecino, aceitoso, bronceado, tostado, aceitunado, oscuro...
Cabellos: brillantes, sucios, castaños, rubios, rizados, lacios, finos, sedosos, grasos, ondulados, desordenados, ásperos,..
Aspecto general: alto, atlético, bajo, robusto, corpulento, ligero, esbelto, delgaducho, nervioso, débil, deportivo, joven, canijo, torpe, maduro, meticuloso, barrigudo, flaco, delgado, viejo, sano, macizo,..
Indumentaria: chillona, abandonada, discreta, elegante, fea, pobre, sofisticada...
Una vez que has descrito físicamente a una persona puedes intentarlo con su forma de ser, su interior, cómo es psíquicamente. También te presentamos aquí un repertorio de adjetivos que podrás utilizar, combinándolos con diferentes recursos (metáforas, comparaciones, etc.)
Amable, alegre, simpático, antipático, apasionado, atento, atrevido, trabajador, atolondrado, educado, ingenioso, exigente, entusiasta, generoso, huraño, hosco, intratable, estúpido, extravagante, inexpresivo, listo, malhumorado, malicioso, mentiroso, gruñón, valiente, bobo, burlón, despierto, fanático, fanfarrón, feliz, fiel, honrado, listo, chulo, presumido, desvergonzado, miedoso, prudente, memo, zopenco, bruto, majadero, calmoso, confiado, contestatario, cobarde, serio, culto, sincero, bárbaro, soez, chiflado, sabiondo, salvaje, sensato, solitario, soso, soñador, cazurro, decidido, desordenado, divertido, dócil, idiota, iluso, imbécil, insolente, inteligente, orgulloso, campechano, rebelde, risueño, llorón, triste, tímido, extrovertido...
y muchos más que se te irán ocurriendo conforme vayas escribiendo.
En la actividad que tienes a continuación podrás leer una descripción prosopográfica de Rosita que realiza Juan Valera en su obra Las ilusiones del doctor Faustino