La Prehistoria

La agricultura
Dada la diversidad de condiciones naturales, la revolución agrícola hay que entenderla en su variedad temporal y geográfica y no como un proceso simultáneo y global.
Este período se caracteriza por un clima húmedo y cálido que permite la expansión de los grandes bosques y facilita el desarrollo de la agricultura; la observación de los ciclo naturales de las plantas llevó al paso de la recolección a la siembra para recolectar posteriormente.
La ganadería pudo iniciarse en el Paleolítico, mediante la captura de animales o muy jóvenes o muy viejos, pero es en el Neolítico cuando se domestican determinadas especies para usarlas como alimento o para el trabajo.
Tanto una como otra supusieron el paso de una economía depredadora a una economía productiva.
La Agricultura y la ganadería permiten asegurar la alimentación, con el consiguiente aumento de población. Incluso, se acumulan reservas que pueden intercambiarse por otros productos y útiles con otras aldeas.
La fabricación de útiles se adaptará a las necesidades de los cultivos, apareciendo herramientas más complejas y enseres destinados al transporte, almacenamiento y transformación de productos agrícolas: