La Antigüedad

Durante el Imperio Antiguo se desarrolla la teocracia egipcia: la monarquía adquiere un origen divino, amparada en una clase sacerdotal importante.
Tras un periodo intermedio de disgregación, luchas internas e invasiones extranjeras, el Imperio Medio, que fija la capital en Tebas. Al finalizar este periodo, el Imperio sufrió la invasión de los hicsos, constituyéndose un nuevo periodo intermedio que finalizó con la expulsión de los invasores a cargo de los príncipes de Tebas, que reorganizaron el territorio lo que supone la llegada del Imperio Nuevo.
En este tiempo Egipto se expandirá por el Sur y el Oriente Próximo. Es la época de los grandes templos como Karnak y Luxor.
La Baja época supone la decadencia de la civilización egipcia que, tras sufrir la disgregación territorial e invasiones extranjeras, se diluyó en las civilizaciones helenística y romana.