La población tiene un comportamiento dinámico, como hemos visto anteriormente está en un proceso de crecimiento muy importante, pero no en todos los territorios se da este proceso. Los países más pobres y los que están en vías de desarrollo son los que más crecen; sin embargo los países más desarrollados son los que tienen un crecimiento más bajo.
En el estudio de la evolución y de la distribución de la población nos fijamos en dos aspectos:
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Los movimientos naturales de la población, que hacen referencia a los factores biológicos: a los nacimientos y a las defunciones.
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Estudian el comportamientos de la Natalidad y el de la Mortalidad.
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De la relación de estos dos comportamientos obtenemos el Crecimiento Natural o Vegetativo de una población: si el número de nacimientos es mayor que el de las defunciones esa población crecerá; sin embargo, si las defunciones son mayores que los nacimientos esa sociedad irá perdiendo población.
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Los movimientos espaciales, los desplazamientos de personas de un lugar a otro: los movimientos migratorios. La salida (emigración) de población hacia otros lugares provoca disminución de la población del lugar de origen; la llegada de población (inmigración) provoca el aumento de población en los lugares receptores. Este último caso sería el que correspondería con una gran parte de los países europeos: tienen un crecimiento natural muy bajo y lo compensan con la llegada de inmigrantes.
Combinando los resultados del Crecimiento Natural de una población y su Saldo Migratorio podremos conocer el Crecimiento Real de un determinado territorio, es decir, saber si un territorio gana o pierde población.