
La Natalidad es el número de nacimientos que se producen en una población a lo largo de un año.
Para poder establecer una medición comparable se utilizan tasas, y en este caso la Tasa de Natalidad. La Tasa de Natalidad (TN) se obtiene dividiendo el número de nacimientos que se han registrado a lo largo de un año en un determinado lugar y se divide entre la población total de ese lugar; el resultado se multiplica por mil y se expresa en tantos por mil (?).
Como puedes observar en el mapa las tasas de natallidad son muy diferentes de unos países a otros, en ello influyen factores culturales y educativos, así como factores económicos. Como referencia para indicar si una tasa de natalildad es alta, media o baja tomaremos los siguientes valores:
Tasa de Natalidad
| Baja |
Menos de 15? |
| Media |
Entre 15 y 30? |
| Alta |
Más de 30? |
Países menos desarrollados
Los países de África, Asia e Iberoamérica son los que tienen tasas de natalidad más elevadas. Los factores que explican este comportamiento son:
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Tener muchos hijos supone que éstos puedan ayudar a los padres en el trabajo y en el hogar. En estas sociedades los niños comienzan a trabajar a edades muy tempranas, sin posibilidad de tener una formación.
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Las tradiciones culturales y la religión favorecen el que la natalidad sea muy elevada.
Países desarrollados
En este grupo se encuentran Australia, Nueva Zelanda, los países de América del Norte y de Europa. Estos países se caracterizan por tener bajas tasas de natalidad. Entre las causas que las explican se pueden señalar las siguientes:
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El cambio cultural y de valores. La menor influencia de la religión.
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Las dificultades por encontrar trabajo; el elevado precio de la vivienda y los bajos salarios. La extensión del tiempo de estudio, etc. Estos factores contribuyen al retraso en la decisión de tener hijos y en retrasar la edad en la que se contrae matrimonio o se formaliza una pareja.
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La incorporación de la mujer al mundo laboral y su mayor independencia económica, contribuyen a tener menos hijos.
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Los horarios laborales hacen que los padres no puedan dedicar más tiempo a sus hijos. Ahora se están planteando políticas que tienden a "conciliar la vida familiar y la vida laboral". También son insuficientes las escuelas infantiles y guarderías.