2.4.4. El Románico en León

En León encontramos importantísimas muestras de este estilo:

  • S. Isidoro de León tiene su origen en la iglesia de S. Juan Bautista, de la que solo quedan los cimientos, consagrada en 1063 y análoga a la de estilo asturiano de S. Salvador de Valdediós. Como origen también debemos considerar el panteón real o cripta dedicado a S. Isidoro por Dª Sancha y D. Fernando I. A ½ s.XI se amplió por los pies con un pórtico de tres naves con bóveda de arista sobre pilares y columnas. En el último 1/3 del s.XI se construye el templo actual por mandato de Dª Urraca para que estuviera en consonancia con el poder leonés; se respetó solo parte del pórtico antes citado y se acabó el 1101. La planta es de tres naves sobre pilares con medias columnas, cubierta la central con cañón y arcos perpiaños y las laterales con arista; los arcos son muy peraltados y doblados y cierta tendencia a la herradura, los del crucero, con su correspondiente cimborrio, son lobulados (mudejarismo). El testero es de triple ábside.
  • S. Martín de Frómista (Palencia)  se acabó el 1065, antes que la anterior pero su estilo es más depurado. Su planta es de tres naves y tres ábsides pero el crucero no se refleja al exterior (unidad axial). Era una escala importante en la ruta jacobea, se puede considerar como el paradigma de iglesia de peregrinación. Se detectan influencias de la catedral de Jaca: ábsides de diferente altura, semejanza en los relieves de los capiteles y taqueado jaqués.
  • En la zona del Duero próxima a Portugal encontramos una serie de cimborrios con influencia del Poitou (repoblación de gente procedente de esta región) pero otros rasgos netamente hispanos como el taqueado o las bolas en los extradoses de los arcos. El cimborrio de la Catedral de Zamora es de la 2ª ½ del s.XII y está montado sobre pechinas y tambor con corona de ventanas, la bóveda propiamente dicha es gallonada reforzada por nervios. Al exterior cuatro torrecillas contrarrestan los empujes de la ½ naranja. El cimborrio de la Catedral Vieja de Salamanca, llamado la Torre del Gallo, es de fines del XII o principios del XIII; muy parecido al anterior pero más esbelto. A ambos podemos añadir el de la Colegiata de Toro, el de la Catedral de Plasencia (Cáceres) etc.