
UD4. Las personas y la salud. Alimentación y nutrición humanas

Ingestión y digestión
Los alimentos, masticados y empapados en saliva forman el bolo alimenticio, que es empujado hacia la faringe y de esta al esófago, mediante la deglución.
El esófago impulsa el bolo alimenticio hasta el estómago mediante movimientos peristálticos, unos movimientos de contracción y dilatación de los músculos de sus paredes.
En el estómago, el bolo alimenticio se mezcla con el jugo gástrico segregado por sus paredes internas, formando una papilla espesa y muy ácida, denominada quimo, que sale poco a poco del estómago a través del píloro.
En el duodeno, el quimo se mezcla con la bilis, producida por el hígado, con el jugo intestinal, producido por el intestino, y con el jugo pancreático, producido por el páncreas. El resultado final es una papilla blanquecina, denominada quilo, que contiene agua, sustancias nutritivas resultantes de la digestión y otros productos no digeridos.
Son heridas que se abren en las paredes internas del tubo digestivo. Se producen principalmente en el estómago y el duodeno. Sus causas son muy variadas, y entre ellas destacan el estrés y las infecciones por la bacteria Helicobacter pylori.
Es una enfermedad que se caracteriza por una concentración elevada de glucosa en la sangre debido a que el páncreas no produce suficiente insulina. Como consecuencia de ello, se produce una desnutrición celular y una exposición a múltiples afecciones.
La insulina es la hormona que se necesita para que la glucosa procedente de la digestión de los glúcidos pueda pasar a las células.