La mayoría de los alimentos contienen nutrientes formados por grandes moléculas, que no pueden atravesar las membranas celulares.
El aparato digestivo se encarga de transformar los alimentos en sustancias más sencillas, para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células, y de eliminar los restos no digeridos.
El aparato digestivo está formado por dos tipos de componentes:
- El tubo digestivo. Es un conducto, de unos diez metros de longitud, constituido por la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso.
- Las glándulas digestivas. Son un conjunto de glándulas anejas que segregan diferentes sustancias, necesarias para la degradación de los alimentos. Son las glándulas salivales, el hígado y el páncreas.
Observa estas partes en la imagen.