
UD3. La célula


La reproducción sexual consiste en la unión de dos células procedentes de dos individuos diferentes, denominadas gametos, para formar una nueva célula llamada cigoto. Esta célula, a partir de la cual se desarrollará un nuevo individuo, tiene el mismo número de cromosomas que las células de los organismos progenitores. Para que esto pueda ser posible, los gametos disponen de la mitad de cromosomas que el resto de células de los progenitores. Lógicamente, si los gametos se formaran por mitosis tendrían igual número de cromosomas que las demás células del organismo, y en cada generación se duplicaría el número de cromosomas de la especie.
Para que el número de cromosomas de la célula permanezca constante se produce un tipo de división celular especial conocida con el nombre de meiosis. En este proceso se reduce a la mitad el número de cromosomas de la célula progenitora. Al mismo tiempo, la meiosis origina un aumento de la variabilidad genética.
La meiosis consiste en dos divisiones celulares consecutivas entre las cuales no se produce duplicación del material genético. En el proceso se forman cuatro células hijas (haploides) cada una con la mitad de cromosomas que la célula madre.
Antes de que empiece el proceso, durante la interfase, en el núcleo tiene lugar la duplicación del ADN. A continuación se producen dos divisiones sucesivas. La primera división es distinta a una división normal por mitosis; en ella el número de cromosomas queda reducido a la mitad, por lo que se denomina división reduccional. La segunda división es semejante a una división por mitosis.
