
La Prehistoria

El arte paleolítico
El arte rupestre se realiza sobre las paredes de las cuevas o en placas sueltas de piedra.
Su origen puede ser mágico: o bien querían apropiarse de las cualidades del animal representado o propiciar una caza abundante.
Las zonas más conocidas son el Norte de España, sobre todo las de Cantabria (Altamira) y el Sur de Francia, pero hay hallazgos en otras culturas de cazadores, incluso en las actuales de los bosquimanos africanos.
Se trata de figuras de animales aislados, pintados de forma naturalista con colores negro, rojo u ocre, que obtenían de la sangre o el óxido del mineral de hierro (rojo), de las maderas quemadas o el carbón (el negro) o de plantas y tierras (marrones y ocres). Las aplicaban con los dedos o con pinceles confeccionados a base de pelos de animal.
En Aragón podemos encontrar arte del Paleolítico superior en la Fuente del Trucho en Colungo (Huesca) con caballos rojos y manos rojas o negras, o la Cueva del Forcón en San Juan de Toledo de Nata (La Fueva en Huesca).
Las esculturas de las venus son representación de la fertilidad, caracterizadas por la exageración de sus atributos femeninos y aparecen al final del período.
