3. Representación de funciones

Para representar una función podemos utilizar mucha información, por ejemplo: determinar una cantidad "suficiente" de puntos y unirlos para obtener su gráfica. Pero este método, aparte de ser muy laborioso puede conducir a errores, se debe saber si la función es continua, si tiene o no límites infinitos, etc.

En la práctica, la forma de la gráfica de una función se puede determinar bastante bien conociendo unas cuantas características de la misma. Entre éstas, en este tema estudiaremos el comportamiento de la función en un entorno de sus raíces, el regionamiento y las asíntotas, que, junto con unos cuantos valores seleccionados y el estudio de su continuidad, nos permitirán trazar aproximadamente la gráfica de la función.

Especial importancia por su sencillez y por la cantidad de veces con que nos encontramos en la práctica con ellas, son las funciones polinómicas y las funciones racionales que son las que estudiaremos en este apartado. En el siguiente nos dedicaremos a dos funciones poco frecuentes (valor absoluto y parte entera).