Ciencias de la Naturaleza
3º - Ciencias de la Naturaleza
3.4. Aparato excretor

El aparato urinario

Aparato excretor

Realiza la mayor parte de la excreción. Los órganos que forman parte del aparato urinario son los riñones, los uréteres, la vejiga de la orina y la uretra.

Riñones. Son dos órganos situados en la parte posterior de la cavidad abdominal, por encima de las caderas, a ambos lados de la columna vertebral. Cada uno se compone de una parte externa, llamada corteza renal; otra interna, llamada médula renal, y una cavidad, conocida como pelvis renal. Esta última recoge la orina, un líquido formado en la corteza y en la médula que contiene las sustancias de excreción.

Cada riñón está constituido por más de un millón de nefronas, diminutos tubos cerrados en un extremo, y rodeados de un capilar sanguíneo, que se encargan de filtrar la sangre y fabricar la orina. Las nefronas terminan en unos conductos colectores que desembocan en la pelvis renal.

La sangre cargada de desechos llega al riñón a través de la arteria renal, donde se ramifica en numerosos capilares, y la sangre filtrada sale del riñón, hacia el corazón, a través de la vena renal.

Uréteres. Son dos conductos delgados, que parten cada uno de un riñón, y conducen la orina formada hasta la vejiga. Su pared muscular se contrae para facilitar el flujo de la orina.

Vejiga. Es una bolsa muscular y elástica, donde se acumula la orina procedente de los uréteres hasta que se expulsa del organismo. Su apertura está controlada por un anillo muscular o esfínter.

Uretra. Es el conducto por el que se expulsa la orina al exterior. La uretra femenina es un conducto exclusivamente urinario, mientras que la uretra masculina expulsa tanto la orina como el semen.

 
 
Cistitis

Es una inflamación de la pared de la vejiga o de las vías urinarias, producida por la infección de determinados microorganismos.

Es más frecuente en mujeres, debido a la menor longitud de la uretra y a que está más próxima al ano, lo que facilita la entrada de bacterias. Se acompaña de incontinencia, pues la vejiga no es capaz de mantener la orina y la elimina continuamente.

Cólico nefrítico

Se produce por la acumulación de cálculos o “piedras” de diferentes sales minerales. Los cálculos pueden permanecer en el riñón o desplazarse por las vías urinarias. La afección es muy dolorosa, especialmente al orinar, cuando los cálculos se sitúan en el uréter, ya que pueden llegar a obstruirlo. Las principales causas son alteraciones metabólicas y beber poca agua.