
UD4. Las personas y la salud. Alimentación y nutrición humanas

Formación de la orina
La orina es un líquido obtenido a partir de la sangre, que se compone de agua, sales minerales y sustancias de desecho, fundamentalmente urea y ácido úrico.
Filtración. Consiste en el paso de sustancias del plasma sanguíneo, procedente de la arteria renal, a través de las finas paredes de los capilares del glomérulo, al interior de la nefrona. Pero esta filtración no es perfecta, porque además de productos de desecho, pasan sustancias que nuestro cuerpo necesita.
Reabsorción. Consiste en el retorno a la sangre de gran parte de las sustancias filtradas, mientras el líquido avanza por el túbulo. Este proceso es selectivo, de manera que solo se reabsorbe cierta cantidad de agua y todos los nutrientes.
El líquido filtrado y no reabsorbido constituye la orina, que discurre por el túbulo renal, y desemboca en la pelvis renal. De aquí, la orina es conducida a la vejiga a través del uréter, donde se almacena hasta que se expulsa al exterior por la uretra.
Las nefronas filtran la sangre del organismo unas 300 veces al día, y eliminan alrededor de un litro y medio de orina. Esta cantidad puede variar dependiendo del agua bebida, de la temperatura, o de otros factores.

La hemodiálisis consiste, esencialmente, en eliminar los desechos metabólicos que contiene la sangre.
Para ello, se extrae la sangre a través de una arteria y se hace pasar por un aparato que contiene una membrana filtradora en contacto con el líquido de diálisis.
La sangre purificada retorna al organismo a través de una vena.
Esta simulación te aclarará el proceso.