Gobierno de Aragón
Ciencias de la Naturaleza
3º - Ciencias de la Naturaleza
1.3. Órganos de los sentidos
Sentido del olfato

El órgano del olfato es la nariz. Su interior, lllamado fosas nasales, se encuentra tapizado por una mucosa denominada pituitaria.

La pituitaria posee gran cantidad de vasos sanguíneos en su zona inferior que calientan el aire inspirado.  Esta parte se llama pituitaria roja.

En su parte superior, encontramos la pituitaria amarilla, en la que se localizan los receptores olfativos (bulbo olfatorio), terminaciones nerviosas olfativas, desde donde parte el nervio olfativo, que lleva la información al cerebro.

Cuando las partículas gaseosas de cualquier sustancia llegan hasta estas terminaciones nerviosas, provocan un impulso nervioso que viaja hasta el cerebro, donde se convierte en la  correspondiente sensación de olor.

 
Sentido del gusto

El gusto o sabor de las sustancias lo percibimos en la lengua. En la superficie de la lengua se encuentran las papilas gustativas, unos salientes de varios milímetros, que contienen las células receptoras, agrupadas en estructuras llamadas botones gustativos.

Las papilas detectan cuatro sabores básicos: dulce, salado, ácido y amargo. El resto de sabores procede de combinaciones de estos.

Para que las sustancias químicas sean percibidas, deben estar disueltas en la saliva. Cada papila gustativa posee terminaciones nerviosas, que son excitadas por los sabores.

Esta excitación es comunicada por los nervios, a través de impulsos nerviosos, al cerebro, que los interpreta e identifica el tipo de sabor.

El sentido del gusto depende en gran medida del olfato. Así, cuando estamos resfriados, los alimentos parecen insípidos, porque los receptores olfativos quedan aislados por la mucosidad nasal.

 
Sentido del tacto

Los receptores del tacto se encuentran en la piel, el mayor órgano de nuestro cuerpo. La piel consta de dos capas: epidermis y dermis.

La epidermis es la capa exterior, está formada por varios estratos de células. Las más externas están muertas y se desprenden continuamente en forma de escamas y caspa.

La dermis es la capa interior, donde se localizan los receptores del tacto y numerosos vasos sanguíneos.

Los receptores del tacto pueden ser:
  • Terminaciones nerviosas libres

  • Corpúsculos táctiles, con las terminaciones nerviosas rodeadas de una estructura.        

El dolor se percibe por las terminaciones nerviosas libres, y el contacto, la presión, el calor y el frío por los diferentes tipos de corpúsculos táctiles.

Cuando los receptores son estimulados, se generan corrientes nerviosas que van al cerebro, donde se producen las sensaciones correspondientes.