
UD5. Funciones de relación y reproducción humana. Salud y enfermedad

Funcionamiento de las hormonas
Las hormonas actúan en pequeñas cantidades, y una vez realizada su función se eliminan.
Debido a esto, las glándulas endocrinas no segregan hormonas constantemente. Existe un mecanismo que interrumpe su producción. Normalmente es la propia cantidad de hormona en la sangre o la actuación de dicha hormona la que interrumpe su liberación.
Este mecanismo de regulación se denomina retroalimentación negativa. Está controlado por el sistema nervioso central, y permite mantener unos niveles adecuados de hormona en la sangre mientras dura el estímulo que ha provocado la secreción.
Este mecanismo es similar a lo que sucede con el funcionamiento del termostato de la calefacción: si la temperatura de la habitación es alta, el termostato desconecta la calefacción; mientras que si la temperatura de la habitación es baja, el termostato enciende la calefacción.
Así, cuando una glándula recibe un estímulo, empieza a producir hormonas. A medida que aumenta la cantidad de dicha hormona en la sangre, se inhibe su secreción. De la misma forma, cuando la cantidad de dicha hormona es muy baja, se estimula la glándula, y aumenta la secreción de dicha hormona. Mediante este mecanismo se consigue que los niveles de hormona en el organismo se mantengan prácticamente constantes cuando son necesarios.

Tras la ingesta y digestión de alimentos, el nivel de glucosa en sangre aumenta. Los receptores nerviosos de los vasos sanguíneos lo detectan, desencadenándose la secreción de insulina por el páncreas. La insulina transporta la glucosa hacia las células que la captan para utilizarla en sus procesos metabólicos. Como consecuencia los niveles de glucosa en sangre retornan a sus valores normales y la insulina desaparece de la sangre.
La eritropoyetina es una hormona que producen los riñones y ayuda al mantenimiento del número de glóbulos rojos de la sangre. Cuando la sangre que llega al riñón contiene un número muy bajo de glóbulos rojos, este órgano libera EPO a la sangre. Cuando la hormona llega a la médula ósea, aumenta la producción de glóbulos rojos.
Aunque supone un riesgo para la salud, algunos deportistas de resistencia utilizan esta sustancia para aumentar su cantidad de glóbulos rojos, y, en consecuencia, su capacidad de transporte de oxígeno en la sangre.