Física y Química
4º - Física y Química
3.2 Reacciones de combustión

Otro problema importante relacionado con el gran consumo de combustibles fósiles es la "lluvia ácida".

El agua de lluvia es de por sí ligeramente ácida debido al CO2 atmosférico que disuelve y que forma ácido carbónico, pero esta acidez aumenta considerablemente debido a la presencia de otros ácidos que, en su mayor parte, tienen su origen en la quema de  combustibles fósiles.
 
Las impurezas de azufre presentes en estos combustibles se convierten durante la combustión en óxidos de azufre que al reaccionar con el agua de la atmósfera forman ácido sulfúrico.
 
Por otra parte, debido a las altas temperaturas que se alcanzan durante los procesos de combustión, el nitrógeno y oxígeno del aire reaccionan formando óxidos de nitrógeno que al combinarse con el agua presente en la atmósfera forman ácido nítrico.

La lluvia con este contenido ácido produce efectos muy graves en los ecosistemas: acidifica el suelo perjudicando el crecimiento de las plantas y puede destruir la vida vegetal y acuática; también produce daños en edificios y monumentos (mal de la piedra).

 

 

 
Sin fronteras

Los efectos de la lluvia ácida pueden sufrirlos en zonas muy alejadas de las de origen, ya que los vientos pueden transportar las nubes que contienen estos ácidos cientos de kilómetros antes de que suelten su peligroso contenido.