
UD4. La herencia y la transmisión de caracteres

Mendel eligió para sus experiencias ejemplares de guisante de olor Pisum sativum, fáciles de cultivar en su convento de Brünn. Es una planta que crece rápidamente, presenta variedades con características fáciles de observar y que se puede autopolinizar o conseguir en ella fecundación cruzada con una sencilla manipulación. Además del acierto en la elección de esa especie para sus trabajos, Mendel tuvo la idea genial de estudiar en cada uno de sus cruzamientos iniciales la transmisión de un sólo rasgo o carácter. Con ese fin seleccionó plantas que fueran lo que él llamó razas puras para cada característica, es decir que por autofecundación produjeran sólo descendientes con dicha cualidad. Así aisló plantas que presentaban hasta 7 rasgos con dos alternativas (caracteres antagónicos): semillas de superficie lisa o rugosa; de color amarillo o verde; vaina hinchada o no; flores con pétalos blancos o lilas, etc.