

El ADN también puede transferir parte de la información de una de sus dos cadenas a otra molécula similar más pequeña y de una sola hebra llamada ARN mensajero (
ARNm) El proceso se llama
transcripción. Como en el ARN no hay timina, la complementariedad de las bases en este proceso hace que si en el ADN hay A en el ARN en formación se una un ribonucleótido de uracilo: es decir la complementariedad será A-U y G-C. Aunque las explicaciones se hacen en inglés, puedes ver el proceso pinchando
aquí.
Para mantener sus funciones las células necesitan sintetizar proteínas constantemente. La información necesaria para ello también reside en el ADN. La síntesis la llevan a cabo los
ribosomas y se denomina
traducción porque dichos orgánulos interpretan la información contenida en la secuencia de nucleótidos del ARN para ir uniendo en un orden preciso los aminoácidos de la proteína. Observa el mecanismo en este
video. Las diferentes proteínas que existen contienen cantidades variables de 20 aminoácidos distintos. El diccionario que permite realizar dicha traducción se llama
clave o
código genético y es común para todos los seres vivos: cada triplete o grupo de tres nucleótidos del ARNm es una palabra o
codón y significa un
aminoácido concreto. En este
enlace puedes ver otras características de la clave genética.
En todos los seres vivos, excepto en algunos virus, el flujo de la información genética se produce en el sentido: ADN ⇒ (transcripción) ⇒ ARNm ⇒ (traducción) ⇒ proteínas. Esta expresión, enunciada por Crick en 1970, se llamaba Dogma central de la Biología Molecular, hasta que se descubrieron los retrovirus, en los que no se verifica.