Las facturas de la casa
En las facturas del gas, de la luz, del agua... encontramos ejemplos de funciones afines, en ellas el importe sin impuestos, es el resultado de sumar una cantidad fija y una cantidad variable proporcional al consumo. Analicemos una factura de consumo eléctrico.
Llamemos x a los kWh consumidos e y al importe en euros sin otros cargos (impuesto de electricidad y equipos de medida), en el ejemplo el precio del kWh es 0,11473 euros, a lo que hay que añadir la cuota por potencia contratada que en este caso es 5,82 euros.
- y = 0,11473x + 5,82 es la fórmula de la función que permite calcular el importe a pagar según los kWh consumidos. A un consumo x=470 kWh, le corresponde un importe y=0,11473·470+5,82=59,74 euros. Se trata de una función afín.
A este importe hay que sumarle el impuesto por electricidad y la cuota por alquiler de equipos de medida y a la cantidad así obtenida se le añade el 16% de IVA. El cálculo del importe total, IVA incluido, se interpreta también mediante una función, en este caso
lineal.
- En el ejemplo el importe sin IVA es 63,36 euros, hay que sumarle el 16% resultando 63,36+0,16·63,36=73,50. A una cantidad x le hubiesen correspondido y=x+0.16x=1,16x euros, la función que da el importe total a pagar es y=1,16x.