
La Edad Moderna: siglos XVII y XVIII

Las estados no absolutistas
En el imperio alemán, las Provincias Unidas o Inglaterra el absolutismo no se instauró como sistema de gobierno.
Inglaterra
El rey Carlos I intentó gobernar de forma absolutista, lo que provocó la oposición de sus súbditos. Esta situación ocasionó dos revoluciones del Parlamento; la primera, dirigida por Oliver Cronwell, terminó con la ejecución del rey en 1649, la abolición de la monarquía y la instauración de la República.
En 1660 fue de nuevo instaurada la monarquía. Carlos II y su hijo Jacabo II intentarón instaurar de nuevo el absolutismo, encontrándose con una fuerte oposición que culminó con una nueva revolución, La Gloriosa, en 1688. Jacabo II fue obligado a abdicar y se coronó como rey de Inglaterra al holandés Guillermo de Orange, que firmó, en 1689, la Declaración de Derechos por la que se comprometía a gobernar de acuerdo con las leyes aprobadas por el Parlamento.
Inglaterra se convirtió en la primera monarquía parlamentaria.
Provincias Unidas
Tras la independencia de la corona de España, se implantó una República, conformada por siete provincias. Cada provincia tenía su propio Parlamento y se reunían en los Estados Generales para acordar decisiones comunes.
Imperio alemán
El poder del emperador se vió limitado por el Parlamento o Dieta, en donde estaban representados los príncipes alemanes. Éstos vieron reforzado su poder con la firma de la Paz de los Treinta Años.