
La Edad Moderna: siglos XVII y XVIII

Cambios económicos
Estas mejoras supusieron una mayor disposición de alimentos, que favorecio el aumento de la población. El aumento de la población implicó a su vez un incremento de la demanda de los alimentos y por lo tanto un nuevo estímulo al desarrollo agrícola. El incremento de la productividad hizo aumentar los beneficios que se podían destinar a la compra de productos manufacturados; a su vez, también se necesitó menos mano de obra campesina que emigraría a las ciudades.
La industria
Incrementó su producción gracias al aumento de la demanda. Los gremios fueron perdiendo importancia. Los monarcas ilustrados favorecieron la creación de grandes manufacturas reales dedicadas a la elaboración de productos de lujo.
El comercio
La política de mejora de las comunicaciones terrestres (apertura de nuevos caminos) y fluviales (canales) favorecieron el incremento del comercio interior, que canalizó el aumento de la producción agraria e industrial.
El comercio exterior se vio favorecido por las ganancias que se obtenían del comercio con las colonias de América y Asia. Las Provincias Unidas y principalmente Gran Bretaña fueron las principales potencias comerciales con importantes Compañías de Comercio.