
La Edad Moderna: siglos XVII y XVIII

Felipe IV: política exterior
La reanudación del conflicto con los Países Bajos. Tras una larga guerra, España reconocerá la independencia de los Países Bajos en 1648, con la firma de la paz de Westfalia. A partir de este momento los Países Bajos y España se aliarán para impedir la expansión de la Francia de Luis XIV.
La entrada en la Guerra de los Treinta Años. Lo que se inició como un conflicto religioso en la Europa Central, entre el emperador de Alemania (católico y centralista) y los príncipes alemanes (mayoritariamente protestantes y autonomistas), derivó en un conflicto en el que participaron las principales potencias europeas.
Pero para España la paz de Westfalia no supuso el fin de la guerra, ya que continuó el enfrentamiento con Francia, a lo que hay que sumar las revueltas internas, en donde, como veremos en el siguiente capítulo, Portugal y Cataluña intentaron independizarse de la corona de Felipe IV, aunque sólo Portugal lo conseguiría. En 1659 se firmará la Paz de los Pirineos, que significó el reconocimiento del fin de España como potencia en Europa y la nueva hegemonía de Francia.